El Brócoli está de moda ¿Sabes por qué?

La relación calorías/nutrientes hace del brócoli el compañero perfecto para adelgazar sin descuidar tu salud.  Si le sumas la bajada del colesterol malo, la protección frente al envejecimiento y la prevenión de algunos tipos de cáncer… Sin duda nos encontramos ante el alimento perfecto.

El brócoli

El brócoli es una planta crucífera, la familia a la que pertenecen también el repollo, la coliflor y las coles de Bruselas. Aunque te suene extraño, es uno de los vegetales más consumidos en el mundo, tanto que en España la producción no llega a satisfacer la creciente demanda (si no me crees lee esta noticia). Pero, ¿cómo puede un alimento que sabe “tan mal” ser uno de los más vendidos?

Para empezar, te contaré un secreto: el brócoli NO sabe mal, sólo es cuestión de saber cocinarlo y luego veremos cómo se hace. Por otro lado, si cada vez se vende más será porque que cada vez más gente está al tanto de sus beneficios para la salud. Algunos solíamos pensar que el brócoli sólo servía para adelgazar, pero ahora que me he informado puedo aseguraros que la pérdida de peso es sólo el pico del iceberg. En la actualidad, se está estudiando mucho sobre este alimento y los resultados son cada día más prometedores.

LAS PROPIEDADES Y BENEFICIOS DEL BRÓCOLI

A continuación, tenéis la lista de estas propiedades de las que hablo. He encontrado muchísima información sobre el tema, pero hecho un esfuerzo en escoger solamente aquella contrastada por estudios científicos.

Es un alimento muy rico en nutrientes y muy bajo en calorías (el 90% es agua). Es ideal si quieres bajar de peso sin descuidar tus necesidades vitamínicas y de oligoelementos. Por poner un ejemplo, sólo 100 gramos ya aportan el 150% de la necesidad diaria de vitamina C. Además, es muy aconsejado si sufres diabetes, donde se recomienda comer alimentos altos en fibra y bajos en calorías.

Destaca por su alto contenido en antioxidantes, de esta forma nos ayuda a prevenir los daños que causan los radicales libres en el organismo. Los radicales son moléculas reactivas que pueden dañar las membranas de las células, y que se forman por el stress, los agentes tóxicos y por los propios desechos del metabolismo. En pocas palabras, los radicales son altamente perjudiciales y encima aceleran el envejecimiento. Tú forma de prevenirlos es comiendo más brócoli (estudio).

Entre los antioxidantes, mención aparte merecen los flavonoides por gran su efecto antiinflamatorio (estudio y estudio). Esto convierte al brócoli en un potente aliado frente a las enfermedades y dolencias crónicas que conllevan inflamación, como puede ser la artritis.

SEGUIMOS CON MÁS BENEFICIOS…

En la prevención del cáncer es donde el brócoli juega cada día un papel más importante. De hecho, se ha demostrado que puede reducir el riesgo de sufrir cáncer de ovario (estudio), así como el de padecer cáncer de próstata (estudio). Además, el consumo de brócoli puede reducir el riesgo de presentar cáncer de mama en mujeres posmenopáusicas (estudio).

En relación con el cáncer, lo más novedoso, es la utilización de brotes de brócoli [broccoli sprouts], que son muy ricos en sulforafano, un poderoso agente contra el cáncer. Sobre estos brotes hay un estudio en curso en pacientes con cáncer pancreático.

Atento si eres hombre porque el brócoli aumenta la testosterona. Esto se consigue gracias al aporte de indole 3 carbinol, que es transformado en DIM, el cual disminuye los estrógenos. Es algo complejo, os dejo el estudio.

Finalmente, este alimento protege tu salud cardiovascular, pues está comprobado que reduce el colesterol malo, el LDL (estudio). Por tanto, ayuda a prevenir el riesgo de sufrir cardiopatía isquémica por ateroesclerois.

Dejamos ya la lista de beneficios, aunque estaré al tanto de nuevos descubrimientos (como su uso para frenar la caída del pelo) para así añadirlos a la lista.

¿CÓMO COCINAR EL BRÓCOLI?

Ahora toca revelarte el secreto, es decir, decirte cómo se debe cocinar el brócoli para realzar su sabor e incorporarlo a tu dieta.

Cómo cocinar el brócoli

Hasta hace pocos años yo comía el brócoli por obligación, yo sabía que era sano e intentaba meterlo en mi dieta, aunque sus sabor nunca me llegó a convencer. Yo siempre lo intentaba camuflar: en cremas, purés, gratinado, con queso… Hasta que un buen día se me ocurrió tomarlo al vapor, aun pensando que sería imposible que fuera a gustarme. Para mi sorpresa, me encantó. Desde entonces juro que el brócoli se ha convertido en mi cena favorita.

En realidad, al tomarlo al vapor he matado dos pájaros de un tiro, pues me gusta más y es más sano. Se ha comprobado que la mejor forma de comer verduras sin que éstas pierdan sus propiedades es cocinándolas al vapor. De hecho, algunos estudios afirman que el brócoli cocido pierde sus propiedades anticancerígenas (estudio). ADVERTENCIA: no compres nunca brócoli congelado pues se ha demostrado aquí que pierde sus beneficios.

Para prepararlo al vapor tienes dos opciones:

1. Sólo necesitarás una olla  Llénala con dos dedos de agua, déjala hervir y echa los ramilletes de brócoli (no importa que el agua no los cubra, de hecho es necesario para que se cocinen al vapor). Tapa la olla y deja a fuego máximo durante 4-6 minutos. Finalmente, escurre el brócoli y sirve en el plato.

2. Si quieres eliminar el riesgo de perder esas valiosas propiedades por el contacto con el agua, la única opción es comprarse una vaporera. Yo tomé esa decisión hace unos meses y con ella el brócoli queda incluso más rico. Además, he aprendido muchísimas recetas sanas donde uso este aparato tan versátil. Yo me compré esta vaporera en Amazon, pero tú elige la que quieras porque tienes muchísima variedad donde elegir.

->Una vez cocinado yo le echo un chorro de aceite de oliva virgen extra y nada más. Te recomiendo que lo pruebes de esta forma pues es la más simple y sana que yo conozco. Si aún así no te gusta o no te sabe a nada, prueba a saltearlo unos segundos con ajo y aceite, que también está de vicio.

CONCLUSIÓN

Hoy hemos aprendido todo sobre el brócoli, y digo hemos pues informándome estos días yo también he aprendido muchísimas cosas que desconocía. Si antes lo comías sólo por adelgazar, ahora sabes que hace mucho más que eso.

¡La próxima vez que vayas a la frutería ya no lo mirarás más de reojo, sino que lo meterás en tú cesta de la compra! Estoy seguro.

¡Espero que hayáis disfrutado de la lectura!